sábado, 22 de junio de 2013

Ella

Hay días en los que me siento mal, triste, siento como que me falta algo. Siento que echo en falta algo que antes tenía, algo que sigue estando dentro de mi aunque quiera engañarme pensando que no es verdad. Ese algo es ella.
Desde aquel día en que nos separamos, pensaba que dejaría de importarme, que podría seguir adelante con mi vida aunque ella no estuviera; que me daría igual su vida, ella y todo; que podría recordar sin que doliese y pensar en ella sin comerme la cabeza.
Pero no fue así, para nada. Después de unos meses, después de pensar todo eso y creer que era verdad, volvió a pasar por mi mente, volví a recordarla. Y es que por más que intente olvidarla, no puedo, al tiempo siempre vuelvo a caer, siempre vuelvo a echarla de menos.
A veces me pregunto cómo se puede llegar a olvidar a una persona que significó tanto para mi, alguien que dejó una gran marca en mi vida; y nadie tiene la respuesta, nadie. Pero el tiempo me ha dado la respuesta, y es que me ha hecho llegar a la conclusión de que si quisiste a alguien de verdad, nunca podrás olvidarle; que por mucho que uno quiera, siempre recordará a esa persona, y siempre querrás volver a escuchar sus tonterías y todas aquellas cosas que en aquellos tiempos te hacían feliz. Solo tienes que aprender a vivir sin ella, aunque sea duro, porque ¿de qué sirve pasarlo mal por alguien a quién le das igual?, ¿prefieres pasarlo mal para nada o seguir adelante y ser feliz?
Y no fue lo único que el tiempo me hizo ver, también me dijo algo que siempre tendré en cuenta: si la vida es dura, demuéstrale que tú lo eres más que ella.

martes, 18 de junio de 2013

Mentiras

Lo quería, lo quería muchísimo. Y la verdad, aunque me cueste reconocerlo, lo sigo queriendo.
Desde aquel día en que lo conocí, fue la mejor persona que había entrado en mi vida, tenía algo que me atraía, algo que me llamaba la atención; era especial para mi, era perfecto. Tan perfecto que no quería que se fuese jamás, no quería dejar de ver su nombre cuando mi móvil sonaba, no quería dejar de ver como la razón de mi sonrisa era él, como conseguía olvidarme de todo cuando me hablaba; pero ocurrió.
Cada vez que hablaba con otra que no fuera yo sentía celos, tenía celos por miedo de que pudiera llegar a irse con esa otra persona, de perderle, de dejar de tener su cariño.Celos tan grandes que llegué a intentar evitar que él hablase con esas personas, aquellas que seguro eran mejor que yo, aquellas que también recibían su cariño y compartían risas y momentos con él. Tan amigas y tan enemigas a la vez, pues las quería pero en realidad las odiaba, pero eso solo lo sabía yo, ese odio en mi interior no lo veía nada más que yo, o eso pensaba.
Parecía que todo estaba ganado, estaba consiguiendo distanciarle de ellas, estaba consiguiendo que ese cariño que él tenía hacia ellas se fuese convirtiendo en odio, iba a conseguir que siguiera a mi lado. Pero un día, todo dio un vuelco, todo cambió de repente. Todo aquello que planeé ese día y que parecía perfecto, se había ido a la mierda. Todas esas mentiras y ese daño hecho, se volvió contra mi.
Lo que yo nunca entendí es que él nunca estaría a mi lado de la forma en la que yo quería, no entendí que siempre lo iba a ver con otras pero nunca conmigo.
Pero lo que ahora si entiendo es que las mentiras nunca llevan a ninguna parte y, lo peor, te hacen perder muchas cosas. Cosas que a veces son muchas y otras veces pocas, a veces son importantes y otras menos, pero lo que ahora tengo más claro que nunca es que hay que tener en cuenta que puede que una de esas cosas que pierdas sea lo más importante que puedas tener en tu vida, y yo lo perdí, por culpa de las mentiras.

El final

Lo peor de empezar a querer con miedo es que siempre pasa eso, lo que tanto temes, el final.
Lo siento, fallé al darte todo, me siento un estúpido al no mentirte, creo que el fallo fue sentirte de la manera en que yo lo hice. Me siento engañado, son muchas las veces las que he llorado por lo que parece, demuestras ser algo que en verdad no eres, si dices que te vas entonces no esperes. El amor ha muerto porque así quisiste, yo era quien te amaba cuando te dormiste sobre este pecho que tanto besabas sin decir palabras, tus ojos miraban diciendo una cosa tal vez diferente, yo nunca mentí eso tenlo presente, moría por ti muy bien tú lo sabes, sabes que mi amor en tu pecho no cabe. Y aunque el tiempo pase no voy a olvidarte, no soy como tú que ya ni te acuerdas de quién fue el único que supo amarte y que se tragó cada una de tus mierdas. Dicen que el tiempo cura las heridas, mi mente perdona pero nunca olvida, se que sin ti viviré un puto infierno porque aunque me duela este amor será eterno. Solo quise darte lo mejor de mi, solamente quería dormir junto a ti, te digo una cosa no vuelvo a caer porque mi corazón no se vuelve a romper, tú lo conseguiste en varias ocasiones, jugaste conmigo sin tener razones, y nunca sabrás lo que yo a ti te amé porque si ahora me voy yo jamás volveré.

Yoger.